
Emocionalmente hablando, éstas tienen la función de darnos una dirección y un sentido a la vida, yo le añado, matemáticamente hablando, les llamo las glándulas vectoriales, porque ya sabemos que un vector tiene Magnitud, dirección y sentido...
Si en algún momento de nuestras vidas comenzamos a tener problemas con las suprarrenales, siempre lo primero es acudir a un médico, claro está, para preservar la vida, pero es muy interesante, incluso inteligente, encontrarle el sentido emocional que originó esa enfermedad, entiéndase "enfermedad" en mi criterio, lo que expliqué en mi post anterior: La curación.
Las Glándulas suprarrenales nos dan dirección en la vida, por eso si algo les sucede, es porque no sabemos a donde ir., no sabemos que decisión tomar, o no queremos hacerlo, o no sabemos que camino debemos seguir de ahora en adelante.
Si vemos el comportamiento animal, en documentales etc. , estos son unos maestros de biología, y en la misma biblia, y en nuestras mismas vidas, cuando un cordero se pierde del rebaño, lo primero que hace es quedarse en el sitio hasta que lo vengan a buscar, así mismo hacen los pastores con sus ovejas, incluso cuando éramos niños nuestros padres solían decirnos, "si te pierdes no vayas a ningún sitio, te quedas ahí hasta que te encontremos", y así en muchas más cosas en la vida.
Todo esto ocurre siempre a nivel inconsciente.
Cuando la oveja se sienta porque al ver que estaba pastando con muchas ganas, y levanta la vista y no ve al resto del rebaño, se sienta a esperar, esto sucede porque sus suprarrenales se han descodificado para que no se mueva, lo mismo pasa cuando nos perdemos de camino, nos quedamos un poco atontadosy solo nos queda fuerzas para preguntar a alguien ¿sabe dónde queda tal ....? todo esto ocurre, porque nuestro universo, nuestro inconsciente son perfectos, y nos dan una solución biológica a lo que en ese momento considera un conflicto, una solución de amor para salvarnos...

Como a los 10 minutos de haber dicho esto, veo una calle conocida y digo, pido la parada ahora para bajarme por aquí, pero a pesar de haberla pedido, ahí no hacía parada el autobús, por lo que rodó un largo rato, no sé si 10 minutos más, y otra vez no sabía a donde me estaba llevando... al salir de esas calles tan largas, sorpresa, estaba a solo una calle del nuevo apartamento donde nos hemos mudado, en fin, que me trajeron a mi casa, sin transbordos como yo haría, y en mucho menos tiempo que lo que hacía normalmente... todo por haberlo dejado en sus manos, el sabe el mejor camino... ahora entiendo aquella frase "hágase tu voluntad..." porque su voluntad es nuestra máxima felicidad...
Gracias por haberme traído a casa, y gracias a mis suprarrenales por haberse descodificado y codificado en el momento oportuno... bueno, es que no puede ser de otra forma...
Un abrazo, los quiero mucho,
Nos seguimos viendo en la luz ;-)
Jesús